Alexia sin agrafia en el infarto cerebral
occipital
Se
investigó un caso con alexia pura sin agrafia,
secundaria a un infarto cerebral occipital. Se
presentó, clínicamente, con una
amaurosis bilateral de 2 h de duración,
seguida de una marcada dificultad para la lectura,
la cual era interpretada por el paciente como
un déficit para la visión cercana
y por los oftalmólogos y optometristas
como una presbiopía. Se constató
la ausencia de la onda P-300 en el estudio del
componente endógeno de los potenciales
relacionados con eventos (PRE) con tareas de discriminación
fonética y su registro normal con tareas
de discriminación gráfica. Así
se confirmó el diagnóstico cliniconeurofisiológico
de alexia pura sin agrafia mediante este método
no invasivo, que estudia el proceso cognitivo
cerebral.
Descriptores DeCS: DISLEXIA ADQUIRIDA/etiología;
INFARTO CEREBRAL/complicaciones; POTENCIALES RELACIONADOS
A EVENTOS P 300.
La alexia pura o alexia sin agrafia, es un síndrome
clínico caracterizado por un trastorno
en la lectura con preservación de otras
funciones del lenguaje que incluyen la escritura.1-6
Las causas principales de este síndrome
son las lesiones que afectan la corteza visual
izquierda y el rodete del cuerpo calloso, así
queda la corteza visual derecha «desconectada»
del área de integración visual (área
39) del hemisferio parietal dominante, que ha
sido denominada por otros autores como centro
de la lectura y de la escritura. Los estímulos
que llegan a la corteza visual han de ser transmitidos
a este centro para su análisis, por lo
cual la interrupción de esta vía,
provocaría solo afectación de la
lectura, pues el referido centro con la información
de la imagen óptica de las letras que posee
puede conducir la mano en la escritura, sin embargo,
para la interpretación de la lectura es
necesaria la integración de la información
de ambos hemisferios.1,6
Dejerine,2 en 1892, publica el primer caso de
alexia pura del que tenemos co nocimiento y los
postulados que plantea sobre el sustrato anatómico
de este trastorno tienen vigencia aún en
nuestros días.
Geschwind5 sugirió además, la existencia
de una lesión de la sustancia blanca paraventricular
del lóbulo occipital izquierdo, la cual
interrumpe simultáneamente las vías
de conexión de la corteza ipsi y contralateral
con el área 39 del hemisferio izquierdo.
El infarto cerebral en el territorio de suplencia
de la arteria cerebral posterior es la causa más
común de este síndrome clínico.
En esta última década se han reportado
en Japón varios casos con alexia y agrafia
al Kanji (morfograma japonés) que equivale
a la alexia pura del mundo occidental. Se plantea
que la causa de este síndrome cognitivo
sea por una lesión isquémica del
área de asociación visioverbal,
situada al nivel de la porción inferior
del lóbulo temporal dominante.7,8
Los pacientes afectados por este síndrome
no son capaces de nombrar las palabras o letras
que se le señalen, sin embargo conservan
la capacidad de escribir con fluidez, tras lo
cual no pueden leer lo que han escrito. Cuando
la afectación es ligera es posible leer
en alta voz, pero sólo llegan a leer una
letra cada vez.1,6
Los potenciales relacionados con eventos (PRE)
constituyen un medio no invasivo de abordar el
estudio del proceso cognitivo cerebral. Se ha
considerado que la latencia del componente P-300
indica el tiempo de evaluación del estímulo
presentado.9-11
A continuación presentamos el estudio
de un paciente con alexia pura, sin agrafia, secundaria
a un infarto occipital. Nosotros analizamos, en
este caso, el componente P-300 obtenido en tareas
de discriminación gráfica y rítmica
de las letras, además de los estudios electrofisiológicos
de la retina y el nervio óptico.
PRESENTACIÓN DEL CASO
Paciente masculino de 55 años de edad,
diestro y director de programas de televisión.
En 1989 presentó una amaurosis bilateral
súbita de 2 h de duración, después
de una fuerte discusión de trabajo; fue
atendido en un centro de urgencias donde le diagnosticaron
una emergencia hipertensiva, acompañada
de un severo trastorno de la circulación
de la retina.
Como secuela de esto presentó una ligera
alteración de la memoria reciente e imposibilidad
para la lectura que lo inhabilitó para
su trabajo, por lo que acudió a consulta
de oftalmología en reiteradas ocasiones
refiriendo un déficit para la visión
de cerca y la lectura, que no pudo ser resuelto
con la prescripción de cristales para la
corrección de la presbiopía.
En 1991, lo recibimos en la Consulta de Neuroftalmología,
no tenía antecedentes de diabetes mellitus,
hipertensión arterial ni otro factor de
riesgo de aterosclerosis. El examen físico
neurológico fue normal, excepto un ligero
trastorno de la memoria reciente inmediata, el
minimental state era de 29/30.
La agudeza visual (AV) fue de 1,0 en ambos ojos
(AO), el fondo de ojo fue normal, tanto a la fundoscopia
directa e indirecta como a la angiografía
fluoresceínica. La perimetría cinética
fue completamente normal en AO, pero se detectó
una afectación moderada y simétrica
de la visión a color (VC) en el eje rojo-verde
con el test de Ishihara.
La severa disminución de la amplitud de
las ondas a y b detectada en el electrorretinograma
global (ERG-G) en AO nos hizo pensar en un grave
disturbio ciculatorio retiniano.
En el examen de la lectura se observó
que el paciente podía leer letras aisladas,
sílabas y palabras simples pero tenía
grandes dificultades para descifrar palabras largas
o más complejas. La lectura de los párrafos
era muy lenta, saltaba renglones en ocasiones,
lo cual se acentuaba con la letra cursiva. No
tenía dificultades para escribir ni para
el cálculo y era llamativo la imposibilidad
para leer su propia escritura.
La resonancia magnética nuclear de cráneo
(RMN) mostró un área de infarto
al nivel de la sustancia blanca occipital izquierda,
en el lóbulo frontal derecho y parietal
izquierdo
En la angiografía cerebral por sustracción
digital (ASD) se apreció una estenosis
significativa de la subclavia izquierda antes
del origen de la vertebral, y una reducción
del 20 % en el origen de la carótida interna
izquierda. Con el Doppler carotídeo comparativo
vimos un aumento de la resistencia vascular al
flujo sanguíneo en todo el territorio izquierdo
lo que nos corroboró lo anterior. El ecocardiograma
realizado fue normal con lo que descartamos la
presencia de trombos intramurales como fuente
embolígena cerebral.
El estudio de los potenciales relacionados con
eventos (PRE) mostró la ausencia del componente
P-300 de la respuesta evocada en la tarea de discriminación
fonética mientras que se obtuvo con valores
de latencia y amplitud normal, en la tarea de
discriminación gráfica
COMENTARIOS
Nuestro paciente puede leer las palabras una vez
que sus letras componentes han sido identificadas,
por lo que padece una alexia tipo I de acuerdo
con los criterios de Patterson y Kay,12 secundaria
a un infarto de la sustancia paraventricular occipital
en el territorio de suplencia de la arteria cerebral
posterior (ACP). Esta lesión isquémica
se manifestó inicialmente con amaurosis
bilateral súbita de 2 h de duración
y posteriormente con la alexia sin agrafia que
aún padece.
Se conoce que ante una brusca elevación
de la presión arterial se puede presentar
una amaurosis bilateral tanto por isquemia retiniana
como de la corteza visual, pero la ceguera en
estos casos, siempre es de causa cortical.13,14
Lo antes planteado nos explica la presencia en
este enfermo, de lesiones isquémicas tanto
al nivel del encéfalo como de la retina,
en el curso de una emergencia hipertensiva.
La isquemia retiniana que sufrió este
paciente se evidencia por la disminución
de la amplitud de las ondas a y b del ERG-G. Según
Fishman y Sokol,15 esta onda se afecta en los
disturbios circulatorios retinianos y en las obstrucciones
significativas del flujo de la carótida
interna (60 % o más), pero como vimos en
este caso, la obstrucción detectada por
ASD fue solo del 20 %, además del antecedente
de un trastorno agudo de la circulación
retiniana al inicio del trastorno isquémico
que sufrió este paciente.
El estudio de los PRE realizado a este caso nos
mostró una buena preservación de
la percepción gráfica de las letras
y un gran deterioro del procesamiento cognitivo
involucrado en la conversión de un grafema
en fonema.
Lo anterior nos muestra la utilidad de los PRE,
como método no invasivo en el estudio y
confirmación diagnóstica de esta
alteración del proceso cognitivo cerebral,
lo cual coincide con lo planteado por otros autores.10,11
En este paciente al igual que en el de Dejerine
y en el de Greenblatt no existen defectos del
campo visual (CV), pero sí encontramos
una afectación moderada de la VC como en
los casos de Geschwind y Morh donde ambas alteraciones
están asociadas a la alexia.2-5
Ha sido muy discutida la función de la
hemianopsia homónima derecha en la fisiopatogenia
de la alexia. En 1973, Greenblatt publica su primer
paciente con alexia sin hemianopsia, con lo cual
demostró que el bloqueo en el procesamiento
de la información de la lectura estaba
después de la corteza occipital izquierda,
Geschwind y Fusillo refutan lo anterior con su
teoría sobre la desconexión de la
información visual, actualmente todos coinciden
en que la alexia puede ocurrir con hemianopsia
o sin ella.2,4,5,16,17
La afectación de la VC de nuestro paciente
pudiera estar justificada por la lesión
isquémica de la sustancia blanca paraventricular
y de la corteza occipitotemporal (flechas 1 y
2), lo que coincide con lo planteado por otros
autores.6,9,18 Sin embargo, se han reportado casos
con infartos de estas áreas sin afectación
de la VC y viceversa. Por tanto, se considera
que aún no está establecido con
exactitud cuáles son las lesiones isquémicas
cerebrales que causan este déficit.9
A pesar de que aún quedan lagunas en la
exacta comprensión de este complejo fenómeno,
consideramos, al igual que opinan otros autores,9,18
que los estudios del CV y de la VC tienen un gran
valor topográfico en estos pacientes.
Durante los últimos 5 años este
enfermo se ha sometido a un tratamiento de rehabilitación
con resultados satisfactorios en la recuperación
parcial de su capacidad para la lectura, comparables
a los reportados por otros autores.19-21
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Dra. María Cáceres Toledo. Hospital
Clinicoquirúrgico "Hermanos Ameijeiras".
Departamento de Oftalmología, San Lázaro
No. 701 entre Belascoaín y Marqués
González, Centro Habana, Ciudad de La Habana,
Cuba.
Martín
de Zamora 4602 Las Condes - Santiago - Chile Fonos 206.06.72 -
228.49.76 Fax 207.18.92 ceril@ceril.net