por
Aldo J. Barbero L. Psicolólogo Clínico.
Fundación Nuevo D.I.A. (Desarrollo
Integral del Autista) Venezuela. Abril-Mayo
1999. Revisión Noviembre de 2000.
Síndrome de Rett: Revisión
y Actualización de conceptos
I.- Introducción.
El síndrome de Rett (SR) es un desorden
profundo del desarrollo que afecta a niñas,
las cuales se desarrollan de forma aparentemente
normal en los períodos neonatales y la
infancia. Casos de este síndrome han sido
reportados en todo el mundo, en todas las razas.
La observación clínica de la pérdida
de habilidades previamente adquiridas en la infancia
temprana, coloca al SR en la categoría
de desordenes neurodegenerativos. Sin embargo,
la habilidad para adquirir un uso mínimo
de las manos, así como los hallazgos recientes
provenientes de estudios neuroanatómicos,
genera un dilema conceptual entre su pertenencia
a la categoría de desorden degenerativo
o a la de retardo en el desarrollo.
Los signos clínicos de este síndrome
fueron reconocidos por primera vez por Andreas
Rett, quien describió 22 niñas en
1966, la descripción original del síndrome
fue "atrofia cerebral e hiperamonemia",
sin embargo esta publicación no recibió
el reconocimiento esperado.
Hagberg et al. (1983), describieron el síndrome
por vez primera en la literatura inglesa, comenzando
a ser reconocido mundialmente. Desde entonces
ha surgido un gran interés clínico
e investigación, incluyendo intentos de
clarificar la etiología de este desorden.
La mayoría de los pacientes son del sexo
femenino, si bien algunos investigadores han observado
manifestaciones interesantes en varones. Según
Schanen (1998), la ocurrencia exclusiva del SR
en hembras lleva a la hipótesis de la ubicación
del locus genético del síndrome
ligado a alteraciones del cromosoma X, y que dicha
mutación es letal en varones. Esta autor
identificó dos varones en familias con
SR recurrente, los cuales mostraron encefalopatías
neonatales y quienes podría representar
el fenotipo del síndrome en varones, de
este modo, existe una diferencia en cuanto a la
severidad de las manifestaciones en varones, hembras
y en sus parientes hembras, lo cual a su vez apoya
la hipotesis de la localización del locus
de SR en el cromosoma X.
La prevalencia del síndrome es de por lo
menos 1:10.000 a 1: 15000 niñas, cifras
observadas en estudios suecos y escoseses (Naidu,
1990; IRSA, 1997, Bauman et al., 1995). Según
Kozinetz et al. (1993) el SR es responsable por
el retardo mental de 1:10.000 a 1: 22.800 niñas
en su estudio poblacional.
En la actualidad, hasta 1997, se reportan 2.285
casos diagnosticados de SR en el mundo (IRSA,
1997)
Actualmente es considerado como uno de los Trastornos
Profundos o Generalizados del Desarrollo, y es
reconocido en los manuales diagnósticos
psiquiatricos como el DSM-IV (Manual Diagnóstico
y Estadístico de las Enfermedades Mentales,
Cuarta revisión) y el CIE-10 (Clasificación
Internacional de la Enfermedades, Décima
Revisión), compartiendo las características
de este grupo de trastornos como son la presencia
de un deterioro severo en las áreas de
habilidades sociales, habilidades para la comunicación
y la presencia de conductas, intereses o actividades
estereotipadas. En este grupo de patologías
encontramos también al Autismo Infantil,
al Síndrome de Asperger y el Trastorno
Desintegrativo Infantil.
En Venezuela, no existe un registro fidedigno
de la aparición de casos de SR, si bien
se ha empezado a diagnosticar desde hace poco
más de una década. Su tratamiento
comienza, así mismo a especializarse cada
vez más, a medida que los distintos profesionales
reconoce al SR como una entidad separada y merecedora
de atención.
La Fundación Nuevo D.I.A. (Desarrollo Integral
del Autista) actualmente recibe dentro de la población
atendida a este síndrome, al igual que
cualquier otro Trastorno Profundo del Desarrollo.
II.- Criterios Diagnósticos.
Se han desarrollado criterios diagnósticos
que hacen posible y facilitan el reconocimiento
del síndrome, así se expondrán
primeramente los criterios derivados del Grupo
de Trabajo del Síndrome de Rett en 1988,
y último los criterios del Manual Diagnóstico
y Estadístico de las Enfermedades Mentales
DSM-IV y los criterios de apoyo o asociados derivados
por la International Rett Syndrome Association
(IRSA).
Criterios del Grupo de Trabajo para el síndrome
de Rett (1988):
Criterios necesarios.
· Períodos prenatales y perinatales
aparentemente normales.
· Desarrollo psicomotor aparentemente
normal en los primeros 6 meses.
· Circunferencia cefálica normal
al nacimiento.
· Desaceleración del crecimiento
cefálico entre las edades de 5 meses
y 4 años.
· Pérdida de las habilidades
manuales con propósito entre las edades
de 6 y 30 meses, asociado temporalmente con
disfunción de la comunicación
y aislamiento social.
· Desarrollo de un impedimento severo
en el lenguaje expresivo y receptivo, y la
presencia de un retardo psicomotor severo.
· Movimientos estereotipados y automáticos
de manos como retorcimiento, aplausos, palmadas,
llevar la mano a la boca y "lavado",
frotamiento que aparecen después de
la pérdida de los movimientos voluntarios
de manos.
· Aparición de apraxia de la
marcha y ataxia-apraxia de tronco entre las
edades de 1 y 4 años.
· Diagnostico tentativo entre los 2
y 5 años.
Criterios de soporte.
· Disfunción respiratoria:
-Apnea periódica durante la vigilia.
-Hiperventilación intermitente.
-Episodios de retener la respiración.
-Expulsión forzada de saliva o de aire.
· Anormalidades en el EEG:
-Paso lento a la vigilia con enlentecimiento
rítmico intermitente (3-5 Hz).
-Descargas epileptiformes, con o sin convulsiones
clínicas.
-Convulsiones.
· Espasticidad a menudo asociada al
desarrollo de desgaste muscular y distonía.
· Disturbios vasomotores periféricos.
· Escoliosis.
· Retardo en el crecimiento.
· Pies pequeños hipotróficos.
Criterios de Exclusión:
· Evidencia de retardo del crecimiento
intrauterino.
· Organomegalia.
· Retinopatía o atrofia óptica.
· Microcefalia al nacimiento.
· Evidencia de daño cerebral
perinatal adquirido.
· Existencia de desordenes metabólicos
o neurológicos progresivos.
· Desordenes neurológicos adquiridos
de infecciones severas o traumas craneo-encefálicos.
Criterios según el Manual Diagnóstico
y Estadístico de las Enfermedades Mentales,
cuarta revisión (DSM-IV, 1994):
A.- Todos los siguientes:
1.- Desarrollo prenatal y perinatal aparentemente
normal.
2.- Desarrollo Psicomotor aparentemente normal
los primeros 5 meses de vida.
3.- Circunferencia craneal normal al momento
del nacimiento.
B.- Aparición de todos los siguientes
después de un período normal de
desarrollo:
1.- Desaceleración del crecimiento
de la cabeza entre las edades de 5 y 48 meses.
2.- Pérdida de las habilidades manuales
con propósito entre las edades de 5
y 30 meses, con el subsecuente desarrollo
de movimientos estereotipados de manos (lavado
o restregado de manos).
3.- Pérdida del contacto social en
el curso temprano de la enfermedad (aunque
a menudo se desarrolla luego de haber logrado
la interacción).
4.- Aparición de movimientos de marcha
y tronco poco coordinados.
5.- Deterioro severo en el desarrollo del
lenguaje expresivo y receptivo, acompañado
de un retardo psicomotor severo.
Características asociadas según
el DSM-IV.
· Retardo mental severo y profundo.
· No hay hallazgos de laboratorio asociados
a este síndrome.
· Mayor probabilidad de encontrar anormalidades
en el EEG y presencia de desórdenes
convulsivos.
· No se reportan anormalidades ligadas
a imágenes cerebrales.
Características asociadas según
IRSA, International Rett Syndrome Association:
· Disfunciones respiratorias: apnea,
hiperventilación, aerofagia.
· Rigidez muscular, espasticidad, contractura
de articulaciones, que se incrementan con
la edad.
· Escoliosis.
· Bruxismo.
· Pies pequeños en relación
con la edad.
· Retardo en el crecimiento.
· Decremento de la masa muscular y
grasa (pero tendencia a la obesidad en los
adultos).
· Patrones de sueño anormal
e irritabilidad o agitación.
· Dificultades en la masticación
y deglución.
· Mala circulación en las extremidades
inferiores, pies fríos y azulados.
· Decremento de la movilidad con la
edad.
· Estreñimiento.
Variante Form Fustre o "Fenotipo
Variante".
Se han observado formas alternativas de presentación
del SR, que si bien cumplen con algunos de los
síntomas ya contemplados, no lo hacen a
cabalidad, es la Forma Fustra o Fenotipo Variante
(IRSA, 1997):
· Se presenta en sujetos femeninos.
· Su edad de aparición es alrededor
de los 13 años.
· Períodos pre, peri y postnatal
normales.
· Período de deterioro en el
desarrollo:
-Pérdida en las habilidades manuales.
-Pérdida en el lenguaje aprendido.
· Signos en la adolescencia:
-Retraso mental moderado a severo.
-Apraxia (parcial).
-Disfasia.
-Estereotipias.
-Signos del Estadío IV.
· No hay evidencia de alteraciones
en las pruebas de laboratorio practicadas.
Tenemos entonces, la variante Fustra, o el llamado
"Fenotipo Variante", cuyas características
diferenciales con el SR clásico son su
aparición entre los 10 13 años,
la preservación del lenguaje y la marcha.
III.- Características del SR:
Pasaremos ahora a considerar más profundamente
los diversos síntomas del SR de forma separada:
Retardo en el desarrollo y conductas estereotipadas.
Los períodos perinatales y prenatales
son aparentemente normales. Existe una controversia
en cuanto a que si la detención del desarrollo
temprano en tan insidiosa que no es observada
en la mayoría de los casos. No es hasta
el año y medio de edad cuando la regresión
es evidente. Las desviaciones sutiles son evidentes
a un observador más entrenado, como desviaciones
importantes tenemos especialmente la hipotonía
y el gateado anormal (en salto de conejo, o gateado
de combate), pero no son buenos indicadores diagnósticos,
debido a que son variantes normales del desarrollo
(Naidu, 1990)
No hay evidencia de dismorfísmo (Naidu,
1990).
La mayoría de las niñas adquieren
algunas habilidades manuales con propósito
antes de los 18 meses de edad, incluyendo agarre
en pinza y en algunos casos la habilidad para
tomar una cucharilla o una taza. La pérdida
de las habilidades manuales podría ocurrir
tan temprano como a los 8 meses o a más
tardar a los 4 y medio años, pero es más
frecuente entre los 18 y 24 meses. La pérdida
insidiosa de las habilidades manuales es patognomónica
de esta enfermedad y puede ser un indicador temprano
muy confiable, precediendo la aparición
de los movimientos estereotipados de manos. Simultáneamente,
entre los 8 y 30 meses, se desarrollan las características
pseudo-autistas, seguidas por el característico
movimiento de aplauso, retorcimiento y lavado
de manos. Estos movimientos no son necesariamente
en línea media, y desaparecen con el sueño
(Naidu, 1990; CIE-10, 1992; DSM-IV, 1994, Bauman
et al., 1995; Subramaniam et al., 1997; IRSA,
1997).
Sin embargo, y en contraposición con la
evidencia anterior de período pre y perinatales
normales, existen autores como Leonard y Bower
(1998) que han realizado investigaciones utilizando
la base de datos australiana de SR, determinando
lo siguiente:
· Las niñas nacían luego
de 37 y 42 semanas de embarazo.
· 70.7% de las niñas SR mostraban
pesos al nacer menores de 3.500 gr., comparados
con el 62.2% de los niños australianos
normales.
· La media de circunferencia craneal
al nacimiento en las niñas Rett fue
menor que la media de la circunferencia cefálica
de la población de referencia, después
de tomar en cuenta la edad gestacional.
· 41% de los padres refirieron que
su hija había tenido alguna anormalidad
en el período perinatal.
· Un 46.5% de los padres reportó
que la conducta de sus hijas había
sido inusual durante los primeros seis meses.
Estos resultados parecen proveer evidencias sobre
alteraciones en las niñas con SR incluso
al momento del nacimiento y a posteriori.
Retardo en el crecimiento.
La desaceleración del crecimiento de la
cabeza es un criterio principal de SR. En la mayoría
de los casos la desaceleración del crecimiento
de la cabeza comienza entre los 4 y 6 meses y
llega al segundo percentil para los 2-5 años
(Naidu, 1990; CIE-10, 1992; DSM-IV, 1994).
Aunque no constituya uno de los principales criterios
diagnósticos del SR, la detención
del crecimiento lineal y el desgaste ponderal
complican el curso clínico de este desorden.
Sí las anormalidades del crecimiento son
un componente primario del proceso de la enfermedad
que afecta al sistema nervioso central o si por
el contrario es el resultado de factores nutricionales,
permanece como un punto de controversia. La evidencia
actual parece apoyar la relación entre
factores nutricionales y falla en el crecimiento
(Motil et al. 1998).
En una muestra de 14 niñas con SR se encontraron
los siguientes hallazgos referentes a las medidas
de crecimiento y toma de alimentos (Motil et al.
1998):
· Las medida de altura tendían
a ser más bajas que la población
normal.
· La masa corporal (sin grasa) fue
significativamente menor en las niñas
con SR.
· La grasa corporal no difirió
significativamente entre estos dos grupos.
· Las áreas de los muslos,
piernas y brazos tendió a ser menor
en las niñas SR.
· La energía proveniente de
la dieta diaria (no proteica) no fue menor
en las niñas con SR.
· Los movimientos repetitivos estereotipados
no producen la disminución de masa
corporal ni gasto de energía que lo
produzca.
· Las disfunciones oromotoras (presentes
en un 68% de las niñas con SR), potencialmente
producen una disminución del consumo
de alimentos.
Los autores concluyen que el estudio no provee
razones obvias para la falla en el crecimiento
de estas niñas, por lo cual sigue sin explicación.
Como otro aspecto del retardo o la detención
en el crecimiento, los pies y manos pequeñas
han sido reseñadas en las niñas
con SR pero de manera anecdótica. Según
Schultz el al. (1998) la falla en el crecimiento
es uno de los aspectos principales de la detención
del crecimiento en el SR. Este autor estudió
este fenómeno en 28 niñas con SR
determinando:
· Las medianas del largo de las manos
se desviaban al 5to. percentil a los 11 años.
· Las medianas del largo de los pies
y la altura de la niña se desviaban
por debajo del percentil 5 a los 5.5 años
de edad.
Así, la proporción de crecimiento
de los pies y manos en niñas con SR es
menor que la de una niña normal, más
aún la proporción de desaceleración
del crecimiento del pie es mayor que la de la
mano, tomando en cuenta la estatura.
La aparición temprana de pies fríos
se observa también en la mayoría
de las pacientes, además de la detención
del crecimiento en los pies y cambios tróficos
de la piel y de las uñas, esto empeora
con la edad y en los pacientes de más edad
se observan deformidades en los pies y en sus
dedos, con extensión distal hacia el nivel
de la rodilla (IRSA, 1997).
Disturbios de la marcha y Anormalidades Ortopédicas.
Según varios autores ( Keret et al., 1988;
Naidu, 1990; Motil et al., 1998) el retardo en
la aparición de la marcha o el deterioro
de los patrones normales de marcha son muy comunes.
La mayoría de las niñas caminan
con piernas espásticas y amplia base para
la marcha. Los niños más jóvenes
podrían tener dificultades en sentarse
sin apoyo. Se han observado movimientos de sacudida
o temblor en manos o tronco, sugerentes de anormalidades
en las respuestas posturales. Esta incoordinación
difiere de la que se observa en patologías
cerebelares.
La causa subyacente de esta inestabilidad vasomotora
es poco clara, sin embargo, se mejora con una
simpatectomía durante una posible cirugía
por escoliosis. Este hecho sugiere de un incremento
en el tono simpático, sin embargo la simpatectomía
no es el modo recomendado para el tratamiento
de este síntoma.
Las deformidades esqueléticas, que podrían
requerir de un manejo quirúrgico, son un
problema sumamente importante en el SR. La inestabilidad
de cadera, endurecimiento del talón y escoliosis
son características asociadas muy relevantes.
El sustrato fisiopatológico de estas anormalidades
permanece oscuro en la actualidad. Las características
anteriores incrementan con la edad. .
Biopsias de nervios han sugerido cambios axonales
difusos moderados que son no específicos
(Naidu, 1990).
Los estudios patológicos de la médula
espinal en pacientes SR de 2 años y mayores,
muestran una pérdida mínima de las
células del cuerno anterior y gliosis tanto
en la materia blanca como en la gris, y cambios
axonal tanto en los tractos ascendentes y descendentes,
con pérdida o degeneración de las
células nerviosas de los ganglios espinales
(Oldfors et al. 1988).
En un estudio sobre la respuesta a la estimulación
magnética transcraneal (Nezu et al. 1998)
se reporta que en la evaluación fisiopatológica
de los tractos corticoespinales se encontraron
tiempos de conducción más largos
que los de los controles pareados por edad.
Los Potenciales Evocados Somatosensoriales muestran
anormalidades significativas, con ausencia o retardo
en la conducción que indican una involucración
de los sistemas espinotalámicos (Naidu,
1990).
Convulsiones.
Si bien se tratarán más en profundidad
en el área de alteraciones neurológicas
del SR, consideraremos aquí los aspectos
principales de las manifestaciones convulsivas.
Según varios autores (Niedermayer et al.,
1998; Laan et al., 1998; Glaze et al.,1998) las
convulsiones son un problema en este tipo de pacientes,
con una aparición media a los 4 años
de edad. Pueden ocurrir varios tipos de convulsiones:
gran mal, focal o generalizadas, mioclónicas
o atónicas. Algunas convulsiones son intratables
y refractarias a la terapia anticonvulsivante.
Para el final de la segunda década de vida,
la medicación antiepiléptica puede
ser retiradas en la mayoría de los pacientes.
Se presume que los desordenes convulsivos y los
EEG con puntas concomitantes, podrían representar
un fenómeno disfuncional que es distinto
a los procesos subyacentes a la enfermedad en
sí y que está más bien relacionado
con una hiperexcitabilidad cerebral local más
que con cambios estructurales.
Hiperventilación.
Según varios autores (Naidu, 1990; DSM-IV,
1994; IRSA 1997;) una característica frecuente,
pero no constante de SR son la anormalidad respiratoria
descrita como la alternancia de hiperventilaciones
con períodos de apnea que sólo ocurren
el período de vigilia. Dichas anormalidades
se desarrollan después de los 2 años
y se hacen menos prominentes en los años
posteriores.
Se han descrito algunos casos en los cuales, durante
los períodos de apnea, la hipoxemia y los
valores de saturación de oxígeno
han sido más bajos que el 50%.
En algunos casos la Hiperventilación, resulta
en valores de pH superiores a 7.7.
Existe una discrepancia entre si la apnea o la
hiperventilación constituyen solas el evento
principal en las anormalidades respiratorias del
SR.
La causa de dichos fenómenos es desconocida,
pero existen dos hipótesis, una es que
es responden a un defecto en el control voluntario
de la respiración, y la segunda que responden
más bien a una anormalidad conductual.
La ocurrencia de hiperventilación en el
estado de vigilia y una respiración normal
durante el sueño, hace que este fenómeno
sea diferente a otros desordenes del sueño,
como el síndrome de hipoventilación
central . Las investigaciones actuales tratan
de dilucidar las causas en esta área de
los procesos respiratorios en el SR.
Escoliosis.
Son alteraciones del alineamiento normal de la
columna vertebral que se producen en el plano
frontal (Behrman y Kliegman, 1994).
Keret et al. (1988) aportan los siguientes datos
sobre la escoliosis en el SR:
· 8 de las 10 pacientes observadas
desarrollaron escoliosis a una edad media
11 años (rango de 7,7 a 13,2 años).
· Se observó una evolución
más rápida en pacientes no ambulantes.
· Todas las pacientes mostraron una
evolución rápida (en meses)
de la escoliosis.
· A la edad del diagnóstico
de la escoliosis las curvas en su mayoría
fueron Forma C Neuromoscular.
· 7 de 8 pacientes mostraban una curva
toracolumbar final larga hacia la derecha,
el resto la presentaba a la izquierda.
· El promedio de la curva escoliótica
al diagnóstico fue de 29° (rangos
de 22-48°).
Es conveniente recordar que la escoliosis neuromuscular
es una deformidad progresiva de la columna asociada
a trastornos neuromusculares, la progresión
suele ser contínua una vez que comienza
la escoliosis. Las curvas tienden a ser largas
y profundas, producen oblicuidad pelviana, afectan
a la columna cervical y alteran la función
pulmonar, produciendo enfermedad pulmonar restrictiva.
A medida que estas curvas progresan, puede perderse
el equilibrio al sentarse y los individuos afectados
deben emplear sus brazos para mantenerse en posición
derecha. Los sistemas ortóticos o el uso
de corsés no suele ser efectivo en este
tipo de escoliosis (Behrman y Kliegman, 1994).
Según McClure et al. (1998) la escoliosis
del SR está significativamente asociada
a factores de riesgo ortopédico como los
movimiento y posiciones asimétricas. Así,
son predictores de la presencia de escoliosis:
· La posición asimétrica
del cuerpo.
· La no-deambulación.
· El avance de la edad.
· La posición asimétrica
más alta de un hombro.
· Los movimientos corporales unilaterales
o hemisíndromes.
Se recomienda que el tratamiento se focalice
en balancear el empuje muscular bilateral.
Estreñimiento.
Según algunos autores ( Naidu, 1990; DSM-IV,
1994; IRSA, 1997) la aparición temprana
de estreñimiento es muy común entre
los pacientes con SR, incluyendo las pacientes
que caminan.
Los hallazgos anatómicos, manométricos
e histológicos son consistentes con una
estreñimiento funcional. Enemas de Bario
muestran colon dilatado con grandes masas fecales.
Las biopsias rectales revelan células ganglionares
con reacción negativa a la acetilcolinesterasa.
El estreñimiento funcional, la retención
voluntaria de las heces, aumenta la distención
del recto, lo que disminuye su sensibilidad, esto
causa que la masa fecal necesaria para desencadenar
las ganas de defecar cada vez sea mayor. Las complicaciones
de este tipo de estreñimiento son impactación
de las heces, dolor abdominal, fisura anal, sangrado
rectal e infección del tracto urinario
producida por la presión extrínseca
producida sobre la uretra. Esl estrenimiento funcional
puede autoperpetuarse, a menudo agravándose
con el tiempo, indicándose instaurar tratamiento
sintomático (Behmar y Kliegman, 1994).
La respuesta a tratamientos simples con enemas,
aceite mineral y dieta alta en fibras es excelente.
Osteopenia y Osteoporosis.
Según Haas et al. (1997), al analizar
a 20 sujetos con SR y compararla con números
similares de niñas con parálisis
cerebral y sin alteraciones, se encontró
que la densidad de los minerales óseos,
el contenido de los mismos, y la densidad mineral
ósea en la columna vertebral estaban significativamente
reducidas en el grupo con SR. Cuando el peso y
el tamaño eran mantenidos constantes, la
densidad del hueso en estas niñas aún
se observaba significativamente reducido. De esto
se concluye que las niñas con SR se encuentran
en riesgo para osteoporosis y fracturas.
La osteopenia parece estar determinada por otros
factores diferentes a la dieta.
Estos hallazgos implican una anormalidad metabólica
subyacente que influencia la mineralización
ósea. Podrían existir además,
bases genéticas para la osteopenia en el
SR, la cual podría ser una pista para la
fisiopatología del SR en sí mismo.
Sistema Cardíaco.
Actualmente se comienzan a estudiar alteraciones
a nivel del sistema cardiovascular de la niñas
con SR (IRSA, 1997).
IV.- Evolución: Estadios del Síndrome
de Rett.
El SR presenta etapas bastante estables en su
evolución, por lo cual Hagberg y Witt-Engerstrom
(1986) plantearon por vez primera los posibles
estadíos de evolución del síndrome,
presentaremos aquí la adaptación
que realiza Naidu (1990) donde añade los
posibles diagnósticos diferenciales para
cada estadio y el esquema de evolución
propuesta por la International Rett Syndrome Association.
Síndrome de Rett: Características
clínicas y diagnóstico diferencial
por estadíos (Naidu, 1990 según
Hagberg y Witt-E, 1986):
Estadío I.
Aparición: 6-18 m.
Duración: meses
Detención del desarrollo.
Desaceleración del crecimiento de la
cabeza/cerebro.
Desinterés en actividades de juego
o en el ambiente.
Hipotonía.
EEG: actividad de base: Normal a mínimo
enlentecimiento de ritmos posteriores.
Hipotonía congénita benigna.
Síndrome Prader-Willi.
Parálisis cerebral.
Estadío II.
Aparición: 1-3 años.
Duración: semanas a meses.
Regresión rápida del desarrollo
con irritabilidad.
Pérdida del uso de la mano.
Convulsiones.
Estereotipias de mano: estrujado de manos,
aplausos, palmadas, llevar a la boca.
Manifestaciones autísticas.
Pérdida del lenguaje expresivo.
Insomnio.
Conductas auto-agresivas (morder los dedos,
cachetadas)
EEG: actividad de base: enlentecida con pérdida
gradual de la actividad de sueño normal,
puntas u ondas focales o multifocales.
Autismo.
Psicosis.
Disturbios visuales/auditivos.
Encefalopatía epiléptica.
Síndrome neurocutáneos.
Desordenes neurodegenerativos.
Desordenes varios del metabolismo de los ácidos
y aminoácidos.
Parálisis cerebral espastico-atáxica.
Degeneración espino-cerebelar.
Estadío III.
Aparición: 2-10años.
Duración: meses.
Retardo mental severo, demencia aparente.
Mejoría de las características
autistas.
Convulsiones.
Estereotipias de mano típicas: estrujado,
palmadas, a la boca.
Ataxia y apraxia prominentes.
Hiperreflexia y rigidez progresiva.
Hiperventilación, apnea, aerofagia
durante la vigilia.
Pérdida de peso con buen apetito.
Escoliosis temprana.
Bruxísmo.
EEG: gradual desaparición del ritmo
posterior, enlentecimiento generalizado, actividad
del vertex ausente, anormalidades epileptiformes
durante el sueño.
Leukodistrofia.
Distrofia neuroaxonal.
Síndrome Lennox-Gastaut.
Síndrome Angelman.
Estadío IV.
Aparición: 10+ años.
Duración: años.
Escoliosis progresiva, desgaste muscular y
rigidez.
Decremento en la movilidad, en silla de ruedas.
Retardo del crecimiento.
Mejora del contacto visual.
Ausencia completa de lenguaje expresivo/receptivo.
Disturbios tróficos de los pies.
Se reduce la frecuencia de las convulsiones.
EEG: pobre organización de base, marcado
enlentecimiento y puntas multifocales y puntas
lentas y ondas activadas por el sueño.
Desordenes degenerativos desconocidos.
Síndrome de Rett: descripción de
los estadíos
según la International Association of Rett
Syndrome (IRSA, 1997).
Estadío Descripción
Estadío I:
Estadío de Aparición Temprana.
Edad: 6 meses a 1 año y medio.
Duración: meses
· Este estadío es usualmente
obviado ya que los síntomas están
emergiendo o son vagos.
· La infante puede mostrar menos contacto
visual y puede mostrar un interés menor
en los juguetes.
· Se le describe como una "niña
buena", calmada y plácida.
· Pueden observarse retardos en el
desarrollo de la motricidad gruesa.
· Los movimientos de mano y la desaceleración
del crecimiento de la cabeza pueden estar
presentes.
Estadío II:
Estadío Destructivo Rápido.
Edad: 1 a 4 años.
Duración: semanas o meses.
· Este estadío puede tener una
aparición rápida o puede ser
gradual.
· Las habilidades con propósito
y el lenguaje hablado se pierden.
· Los movimientos estereotipados comienzan
a aparecer, y a menudo se incluyen movimientos
mano-boca como su primera expresión.
· Los movimientos que se presentan
más a menudo son el retorcimiento y
"lavado" de manos sobre la línea
media; estos son persistentes y sólo
desaparecen cuando la niña está
dormida.
· Pueden aparecer otros movimientos
de manos como aplaudir o dar palmadas .
· Las manos son sostenidas en poses
peculiares: manos apretadas o sostenidas de
un lado del cuerpo.
· Comienzan a hacerse notorias las
dificultades respiratorias, episodios de apnea
e hiperventilación, sin embargo la
respiración es normal durante el sueño.
· Algunas niñas parecen "autistas"
con pérdida del contacto social y la
comunicación.
· La irritabilidad se instala como
una característica importante, así
como las irregularidades del sueño.
· Se observan períodos de temblores,
especialmente cuando se excitan.
· Los patrones de marcha son inestables,
la iniciación de los movimientos es
difícil.
· La desaceleración del crecimiento
de la cabeza se hace notorio desde los 3-4
meses.
Estadío III:
Estadío de Meseta.
Edad: Etapa Pre-escolar y Escolar (2 a 10 años).
Duración: años.
· La Apraxia, los problemas motores
y las convulsiones se hacen prominentes.
· Se observa una mejoría de
la conducta, menos irritabilidad y llanto,
así como menos características
autistas.
· Muestran más interés
en el ambiente, están más alertas,
su período de atención y habilidades
de comunicación mejoran.
· Muchas de las niñas con SR
permanecen la mayor parte de su vida en este
estadío.
Estadío IV A
Previamente Ambulante.
Estadío IV B
Nunca Ambulante.
Estadío de Deterioro Motor Tardío.
Edad: Cuándo cesa el Estadío
III, 5-15-25 años ?.
Duración: décadas.
· Se caracteriza por una movilidad
reducida.
· Algunas niñas cesan de caminar,
otras nunca lo han hecho.
· No hay mayor deterioro cognitivo,
de la comunicación o de las destrezas
manuales.
· Los movimientos repetitivos pueden
bajar en frecuencia.
· La escoliosis se convierte en la
característica prominente.
· La rigidez y la distonía también
se presentan como características importantes.
· El contacto visual mejora.
La pubertad aparece a la edad esperada en
la mayoría de estas niñas.
V.- Diagnóstico Diferencial.
Según el DSM-IV (1994) tenemos que los
diagnósticos diferenciales más importantes
para el SR son los siguientes:
1.- Períodos de regresión
en el desarrollo normal:
Los períodos de regresión en el
desarrollo pueden ser observados en un desarrollo
normal, pero no son tan severos ni prolongados
como los del SR.
2.- Con el Autismo Infantil :
Proporción por sexo: ocurre más
frecuentemente en varones, mientras el SR solo
en hembras.
Patrón de déficits, los cuales son
diferentes.
Los déficits sociales observados en los
primeros períodos del SR son similares
a los del autismo, pero tienden a ser transitorios
en el SR.
3.-Con el Desorden Desintegrativo de
la Infancia y el Síndrome de Asperger:
Proporción sexual (igual que en el caso
del Autismo Infantil).
La aparición de los síntomas del
SR tiende a ser tan temprana como los 5 meses,
mientras en el Desorden Desintegrativo aparece
después de un período de desarrollo
normal (por lo menos de 2 años).
En el SR hay un patrón característico
de desaceleración del crecimiento cefálico,
pérdida de habilidades manuales previamente
adquiridas, la aparición de movimientos
de marcha y a nivel de tronco poco coordinados.
En contraste con el Desorden Desintegrativo y
el Asperger, la niña con SR se caracteriza
por un deterioro severo en el desarrollo del lenguaje
expresivo y receptivo.
4.- Con el Síndrome de Angelman:
exhibe algunas características
similares a las del Síndrome de Rett, entre
ellas tenemos el aleteo de manos, retardo en el
desarrollo motor, espasticidad a nivel de piernas,
movimientos corporales incontrolados, dificultades
en el balance, presencia de EEG anormales y epilepsia,
retardo o ausencia del lenguaje con mejor nivel
receptivo que expresivo, presencia de microcefalia
en un 80% de los casos, retardo mental severo.
Se diferencia en que no hay pérdida de
habilidades sino un retardo simple, proporción
sexual inespecífica, Especificidad en su
conducta: son niños que muestran una combinación
frecuente de risas/sonrisas, un carácter
aparentemente feliz, personalidad fácilmente
excitable, son muy afectuosos (a este síndrome
se le ha colocado el sobrenombre de "la marioneta
feliz"). Rasgos facilales específicos:
boca ancha y sonriente, labio superior fino, y
ojos hundidos, prognatismo, grandes espacios entre
los dientes, hipopigmentación de la piel,
los ojos y el cabello (en relación a su
familia de orígen), pero el rasgo más
importante de diferencia es la delección
15 q11-q13 proveniente del lado materno, suceptible
a pruebas de laboratorio (análisis moleculares
por FISH, análisis de polimorfismo o Prueba
de Metilación).(Edelson, 1995; Williams,
Angelson et al., 1995 ).
5.- Con el Síndrome Prader-Willi:
muestra retardo en el lenguaje y en el desarrollo
motor, hipotonía, problemas de alimentación
en la infancia, disturbios del sueño. Se
diferencia en cuanto a la ausencia de microcefalia,
presencia de un retardo mental leve, obesidad
y obsesión por la comida, características
sexuales poco desarrolladas, al igual que el síndrome
anterior, la diferencia más importante
es la ausencia de una pequeña porción
del cromosoma 15, pero en este caso proveniente
del lado paterno, la cual es suceptible de observar
a través de pruebas especializadas de laboratorio
(Edelson, 1995).
6.- Con la Parálisis Cerebral:
comparte únicamente las dificultades a
nivel de la motricidad con el SR.
VI.- Neuroanatomía y neurofisiología
del Síndrome de Rett.
Según Bauman et al. (1995) y Subramaniam
et al. (1997) la naturaleza profunda de los impedimentos
de las pacientes afectadas por SR, sugiere una
involucración global del cerebro.
Un desarrollo neurocognitivo anómalo en
los primeros años de la vida, caracterizado
por una reducción del crecimiento cefálico
y una pérdida asociada de habilidades socio-cognitivas,
implica una involucración cortical.
La pérdida de habilidades motoras y la
aparición de movimientos de manos estereotipados,
rigidez, hipotonía, tremor y ataxia del
tronco sugiere anormalidades cerebelosas y a nivel
de los ganglios basales.
Hallazgos neuroanatómicos y neurofisiológicos
recientes:
1.- A nivel neuroanatómico:
Jellinger (1988):
· Reducción generalizada del
volumen del cerebro.
· Reducción del cortex cerebral.
· Atrofia cortical leve y difusa.
· Incremento en la lipofuscina neuronal.
· Gliósis leve.
· Células hipopigmentadas en la
sustancia nigra, zona compacta, pero con contaje
adecuado.
· Agrandamiento axonal degenerativo y
neuritas anormales en el cortex frontal y núcleo
caudado (los dos últimos hallazgos podrían
relacionarse a una deprivación en la
entrada dopaminérgica nigro-estriada).
Casanova et al. (1991) mediante R.M.N. post-mortem:
· Atrofia generalizada de ambos hemisferios
cerebrales, con reducción importante
de la porción caudal.
Murakami et al. (1992):
· Hipoplasia global, sin importar
la edad.
· Atrofia progresiva del cerebelo (relacionada
con la edad).
Armstrong (1992,1995):
· Reducción generalizada del
volumen del cerebro, sin asociación
a la edad.
· Decremento de la arborización
dendrítica en la región frontal.
Bauman et al. (1995):
· Decremento del tamaño celular.
· Incremento de la densidad celular
(paquetes neuronales).
· Cerebros más pequeños
que lo esperado para su edad.
· Hipopigmentación de la sustancia
negra, la cual se relaciona con una detención
en el proceso de pigmentación natural
de este núcleo.
Subramanian et al. (1997):
· Volumen reducido de la materia gris,
sobre todo en las regiones frontales y temporales
anteriores.
· Reducción desproporcionada
del núcleo caudado.
· Reducción cerebelosa.
· No hay evidencia de una neurodegeneración
progresiva en las niñas con SR, los
cambios observados no estaban relacionados
con la edad.
· Las disfunciones cerebelosas pudieran
estar relacionadas con la ataxia y la hipotonía.
Conclusiones:
· Existen evidencias contradictorias
sobre la presencia de neurodegeneración
progresivas, estudios más recientes
parecen mostrar evidencias poderosas sobre
la ausencia de neurodegeneración, más
bien de una detención en el desarrollo
cerebral (Jellinger, 1988; Casanova et al.,
1991; Armstrong, 1992, 1995; Naidu, 1994;
Bauman et al., 1995; Subramaniam et al., 1997)
· Hay involucración preferencial
de las regiones prefrontal y posterior frontal,
de la sustancia gris bilateral, las regiones
temporales anteriores, Locus niger en su zona
compacta, Núcleo caudado, y reducción
del volumen general del cerebro y del cerebelo.
· La anormalidades en el Locus Niger
están asociadas con rigidez, distonía,
bradikinesia y babeo excesivo.
· Las anormalidades cerebelosas pudieran
estar asociadas con la ataxia y la distonía.
2.- A nivel de las manifestaciones eléctricas
cerebrales:
Niedermayer et al. (1998):
· Puntas en la región central
(especialmente durante el sueño).
· Ritmo theta (4-6 hz) en la región
central y las regiones vecinas.
· Disfunción de los cortex prefrontal
y premotor: se observa una hiperexcitabilidad
del cortex motor debido a una disfunción
de la actividad inhibitoria del lóbulo
frontal.
Laan et al. (1998):
Indicadores patognomónicos de SR en el
EEG son:
· Complejos punta-onda en la región
central y/o centro-temporal y.
· Otras descargas epilépticas.
Los autores advierten de la importancia de no
confundir eventos no paroxísticos en las
pacientes afectadas de SR con convulsiones. Glaze
et al. (1998), condujo un estudio para determinar
si el número de convulsiones en pacientes
SR era sobreestimado. Se condujeron sesiones de
monitorización en video-polígrafo-EEG
(se grabó de 80 a 120 hrs) a 80 pacientes
SR, con los siguientes resultados:
· 67% de las pacientes tenían historia
de convulsiones y 42% estaba recibiendo anticonvulsivantes.
· Todas tenían EEG anormales.
· Durante el monitoreo se observaron
convulsiones en el EEG en sólo en 13
pacientes. Estos eventos fueron reconocidos
por los padres sólo en 5 de las grabaciones.
· Los padres de 23 niñas (43%)
identificaron eventos durante el monitoreo
que creían eran convulsiones "típicas"
en sus niñas, pero dichas "convulsiones"
no estaban asociadas con descargas convulsivas
en el EEG.
· Estos eventos "no convulsivos"
incluían episodios de actividad motora
como temblores, torcimiento de cabeza, caerse
hacia adelante, episodios de mirada fija,
risas inmotivadas, dilatación de pupila,
sostener el aliento o hiperventilación.
Este estudio confirma que la ocurrencia de convulsiones
se sobrestima en el SR, y se sugiere que las verdaderas
convulsiones pasan sin ser reconocidas por los
padres, esto tiene gran implicación para
la efectiva aplicación de terapias anticonvulsivantes.
3.- A nivel de Neurotransmisores:
Riederer et al. (1985):
· Reducción de los receptores
dopaminérgicos D2.
· Reducción de la síntesis
de aminas biógenas.
Wenk et al. (1991):
· Reducción de la dopamina.
· Reducción de la colina-acetiltransferasa.
Hashimoto et al. (1998):
· reducción de la NAA (n-acetilaspartato).
Conclusión:
· Existe evidencia de un disturbio global
en el sistema neurotransmisor, probablemente debido
a una organización anormal o retardada
de las redes neurales durante el desarrollo.
VII.- Estudios Genéticos.
Según Naidu (1990) aún cuando muchas
causas pueden llevar a una misma manifestación
fenotípica (heterogeneidad genética),
se hipotetiza que el SR parte de una única
causa con una sorprendente consistencia de manifestaciones
clínicas altamente complejas. La preponderancia
de la evidencia sugiere que el SR está
genéticamente determinado.
Estas son algunas de estas evidencias:
· La concordancia de SR en gemelos
monocigotos y su discordancia en gemelos dicigotos.
· El confinamiento del desorden predominantemente
a sujetos del sexo femenino.
· El aumento de la probabilidad de
ocurrencia (menos de 1%) en casos familiares.
Los desordenes genéticos que están
confinados al sexo femenino, con deterioro neurológico
son muy poco comunes.
La hipótesis es que el desorden está
ligado al cromosoma X como mutación dominante,
la cual es letal en varones.
Presentaremos a continuación un cuadro
resumen de las investigaciones genéticas
previas al descubrimiento del gen MeCP2, el cual
se comentará más adelante:
Investigaciones recientes sobre Genética
y SR.
Localización Gen Resultado Autor/Año.
Xp 22.3
Holocitocromo sintetasa tipo c.
No se encontraron mutaciones en 20 pacientes con
SR.
Van Den Veyven (1998).
Xp 22.2 Gen codificador de la subunidad alfa 2
del receptor inhibidor de la glicina (GLRA2) No
se encontraron mutaciones en 40 pacientes Rett.
Cummings et al. (1998).
Xq (?) Gen codificador del receptor del péptido
liberador de gastrina (GRPR). No se encontraron
mutaciones utilizando 25 sujetos Rett sin relación
familiar comparando con 100 sujetos control. Heidary
et al. (1998)
Xq25
Xq28 Evalúan dos genes:
1.-GLUD2 (glutamato dehidrogenasa 2)
2.-GDP- inhibidor de disociación (GDI1-XAP-4)
Ninguna mutación de estos dos genes fue
encontrada en 22 sujetos con SR, por lo cual pueden
ser excluidos como genes candidatos para este
síndrome Wan et al. (1998)
Xp 22.2 Gen M6b miembro del gen protéico-proteolípidico.
Los datos provenientes de análisis de mutación
con 55 pacientes Rett hacen muy poco probable
la participación del M6b en el SR. Narayanan
et al. (1998).
Xq28 no refieren no prueban, sólo sugieren
la posible presencia. Xiang et al. (1998).
Después de 14 años de labores,
un equipo de investigadores conformado por Francke,
Wan, Zoghbi, Van den Veyver, Amir y Tran de la
Universidad de Stanford y el Baylor College de
Medicina en Houston, anunciaron que había
sido localizado el gen para el Síndrome
de Rett (SR). Este gen localizado en el cromosoma
X (región Xq28, localizada entre los genes
para la molécula de adhesión celular
(L1CAM) y la región para la ceguera de
los colores rojo-verde), produce una inhibición
de la producción de ciertas proteínas,
dijo Francke, profesora de genética en
la Universidad de Stanford, Escuela de Medicina
e Investigadora del Instituto Médico Howard
Hughes. Francke y sus colegas, sospechan que una
sobreproducción de algunas proteínas
podrían causar el deterioro del sistema
nervioso, el cual es característico de
este síndrome, como fue anunciado en el
ejemplar de Octubre de 1999, de la revista "Nature
Genetics", el gen instruye a las células
de todo el cuerpo a producir la proteína
Metil-CpG ligante-2 o MeCP2. En el núcleo
de las células, la cabeza de la proteína
MeCP2 se une directamente al ADN metilado en las
regiones de control de determinados genes, mientras
que su región posterior se une a un gran
complejo de proteínas, que compactan al
gen blanco y "silencian" o inhiben su
funcionamiento. Esta es la primera enfermedad
humana conocida, causada por un defecto en una
proteína cuya función sea "silenciar"
otros genes.
Las niñas con mutación MeCP2, en
uno de sus cromosomas X, es capaz de sobrevivir
si tienen otro gen MeCP2 normal en su otro cromosoma.
A diferencia de la hembras, los varones poseen
un solo cromosoma X, debido a que carecen de una
copia de "repuesto" que pueda compensar
el cromosoma defectuoso, las mutaciones MeCP2,
son letales para el feto varón. Esta es
la razón por la que el SR solo se presenta
en hembras. Debido a que los dos cromosomas X
de las niñas son activados al azar, éstas
podrían resultar con un gen MeCP2 normal
y activo en algunas células y la copia
defectuosa en otras, siendo esta copia defectuosa
la que daría pie al desarrollo del S. De
esta forma, la severidad del desorden depende
del porcentaje de genes MeCP2 que estén
afectados.
La porción del gen que hasta el momento
ha sido analizado, ha revelado mutaciones que
dan cuenta de un aproximado de 50% de los casos
de SR y la presencia de la mutación MeCP2
no define el diagnóstico de SR (el cual
sigue siendo netamente clínico) ya que
la mutación se ha encontrado en sujetos
quienes no cumplen con los criterios de SR (podrían
estar mostrando una forma leve o más severa
del mismo).
¿Qué quiere decir en términos
prácticos este descubrimiento?
1) Es posible realizar el test a las niñas
con SR como parte del estudio diagnóstico.
2) Es posible realizar el test para diagnóstico
presintomático.
3) Es posible realizar un test Prenatal, para
las familias donde ha aparecido el SR, para
de alguna forma controlar la recurrencia (si
bien el riesgo es menor al 1%).
4) Es posible realizar el test para las hermanas
de niñas con SR, para determinar si
son portadoras sanas o asintomáticas.
5) Será una base para desarrollar estrategias
para prevenir la aparición del SR.
En el III Congreso de la Sociedad de Neurología
Pediátrica, en las sesiones sobre S.R.,
se concluyó lo siguiente:
1) El SR sigue siendo un síndrome
de diagnóstico eminentemente clínico,
no por mutaciones en MeCP2, hasta que las
mutaciones que den a lugar fenotipos distintos,
más leves sean categorizados clínicamente.
2) La variabilidad dentro del SR podría
reflejar la severidad de la mutación
del MeCP2 o podría representar la inactivación
diferencial del cromosoma X.
3) Dada la amplitud de las mutaciones MeCP2,
todavía es necesario el descubrimiento
de un marcador biológico.
4) En ausencia de tratamiento efectivo, el
diagnóstico en población neonatal
no está garantizado. Además,
el diagnóstico presintomático
debe ser considerado con mucho cuidado con
la orientación de un consejero genético.
5) El patrón de expresión, tanto
espacial como temporal de MeCP2, en el cerebro,
es una de las áreas de investigación
prioritarias así como la expresión
experimental en los sistemas del MeCP2 mutante.
6) El desarrollo de modelos en ratones podría
permitir responder muchas preguntas, incluyendo
los patrones de expresión, los genes
"silenciados" por MeCP2, y las potenciales
estrategias de tratamiento.
VIII.-Tratamientos del Síndrome
de Rett.
No existe en la actualidad un tratamiento único
para el SR. Sin embargo, hay métodos para
mejorar la calidad de vida de estas niñas.
I.-Tratamiento Farmacológico.
En cuanto a este tipo de tratamiento tenemos
que si bien no se ha encontrado una terapia específica
para el SR, el uso del recurso medicamentoso está
indicado para las condiciones asociadas al síndrome:
-Manejo de los cuadros convulsivos:
Se utilizan los anticonvulsivantes más
conocidos como son:
En dosis adecuadas a cada cuadro convulsivo y
según su intensidad y frecuencia, el tratamiento
se podría mantener hasta la entrada en
la edad adulta, donde las manifestaciones convulsivas
tienden a ceder.
Stenbom et al., (1998) realizan un estudio donde
al tratamiento anticonvulsivante regular de 12
niñas con SR añaden Lamotrigina
(LTG), LamictalÒ por su nombre comercial,
observándose una mejor respuesta anticonvulsivante,
desapareciendo además las pataletas. En
otras de las niñas fue útil también,
ya que estaban más alertas, con mayor capacidad
de concentración y mejor contacto. Como
único efecto adverso se observó
temblor fino y una erupción cutánea
leve.
-Manejo de los trastornos del sueño:
Mc Arthur et al. (1998), propone un tratamiento
con Melatonina para los trastornos del sueño
en las niñas SR. Las dosis rangean entre
los 2.5 hasta los 7.5 mg. basados en el peso corporal.
Si bien la variabilidad individual fue alta, la
melatonina mejoró la cantidad total de
tiempo de sueño y la eficiencia del sueño
en las 9 pacientes SR que fueron estudiadas. Una
administración de 4 semanas de melatonina
parece ser un tratamiento seguro, sin efectos
secundarios adversos, si bien los efectos de uso
crónico no han sido descritos.
-Manejo del estreñimiento:
Las diferentes técnicas descritas son
la toma regular de fluidos, una dieta alta en
fibra y la realización de ejercicios.
Es importante evitar el uso prolongado de laxantes,
supositorios o enemas.
Los medicamentos suavizantes de las heces como
el aceite mineral, o la Leche de Magnesia son
importantes herramientas.
II.-Tratamiento Fisioterapéutico.
El tratamiento Fisiatrico y de Rehabilitación
constituye uno de los tratamientos principales
para el SR.
Objetivos:
Mantener y maximizar la función motora
en las niñas con SR.
Prevenir deformidades.
Disminuir el malestar y la irritabilidad.
No cambia el curso de la enfermedad pero lo mejora.
Síntomas y su posible tratamiento:
-Ataxia:
Existen dificultades a nivel del balance.
Fijación de las articulaciones en posición
de inestabilidad.
Reducción de la capacidad de moverse
de una posición a otra.
Los miembros inferiores se mantienen por lo
general en una posición de abducción
durante la sedestación, bipedestación.
Transferencia de peso inexistente.
Técnicas:
Técnica del rolado por segmentos.
Estimulación del sistema del balance utilizando
pelotas terapéuticas.
Actividades de transferencia de peso.
Rotación etc.
-Movimientos involuntarios:
El manejo de los movimientos involuntarios no
responde a técnicas de Modificación
de Conducta.
Técnicas:
El uso de férula ha demostrado ser útil
para interrumpir el patrón de movimiento
y lograr focalización de la atención
sobre algún objeto en particular.
-Hipertonía o Espasticidad:
Se desarrolla a pesar de los esfuerzos terapéuticos.
Conduce a un compromiso severo de toda la musculatura
incluyendo las áreas de respiración
y deglución.
Técnicas:
Técnicas de reducción del tono muscular
utilizadas con pacientes de parálisis cerebral.
Mantener la amplitud de los movimientos articulatorios
con ejercicios de estiramiento.
Hidroterapia para el mejoramiento temporal y alivio
de las alteraciones producidas por este síntoma.
-Marcha:
Debe tratarse por todos los medios de conservar
la capacidad para la marcha.
Dar indicaciones a los padres para ejercitar esta
función.
-Apraxia:
El terapeuta debe trata de no exigir demasiado
ya que la niña se retira y aumenta la apraxia.
Se debe mantener el contacto con la niña
haciendo sonidos agradables y que llamen su atención
o cantando una canción para mantener el
contacto.
Se debe lograr además mejorar los patrones
de defensa, como la descarga de peso sobre los
brazos tanto anteriores como laterales.
III.- Tratamiento Alimenticio:
Objetivo: evitar la desnutrición, aumento
del peso, evitar los disturbios del crecimiento.
Técnicas: Es necesaria una evaluación
de las dificultades de deglución y reflujo
gastroesofágico.
Haas et al. (1986) ha demostrado que una alimentación
alta en calorías produce una ganancia en
peso en uno de cada siete pacientes con SR en
un período de 2 años.
Las dificultades en las funciones vegetativas
podría estar en la causa de una pobre nutrición,
un entrenamiento en estas funciones es vital.
La Terapia del Lenguaje es la herramienta básica
para este entrenamiento.
En este mismo estudio, Haas demostró un
dramático aumento de peso cuando estas
niñas eran sometidas a una dieta ketogénica
o alta en grasas.
Además un programa de alimentación
suplementaria (gastrostomía, sonda naso-gástrica,
alimentación líquida con dietas
altas en calorías/grasas) ha sido efectivo.
Comidas con porciones pequeñas pero frecuentes
con carbohidratos añadidos también
ha probado ser beneficioso.
IV.- Tratamiento de Terapia Ocupacional:
Objetivo: promover y mejorar el uso de las manos.
Técnicas: Se ha demostrado que el decremento
de los movimientos repetitivos de manos produce
un incremento en el estado de alerta, atención
y mejor focalización, así como mejorar
la agitación y las conductas autoagresivas.
El uso intermitente de férulas de mano
o codo puede ser útil para reducir estos
movimientos y podría motivar un uso voluntario
de la mano dominante.
El uso intermitente de inmovilización con
pesas en una mano también puede ser un
modo de aproximación útil.
III.- Tratamiento Ortopédico:
Objetivo: frenar o reducir la escoliosis.
Técnicas:
Para la escoliosis, tenemos según Keret
et al. (1988) que el tratamiento con corset no
fue positivo, ya que no frenó la progresión
de la curva. La Fusión espinal con instrumentación
segmental fue el tratamiento más exitoso
para detener la progresión de la curva.
La operación de fusión espinal fue
realizada a edades tempranas de evolución
de la escoliosis.
Como ya se mencionó anteriormente (McClure
et al. (1998)) existen también estrategias
para frenar la aparición de la escoliosis
y es la corrección postural y del empuje
muscular unilateral típico en el SR, mediante
la fisioterapia.
IV.- Tratamiento Psicopedagógico:
Objetivo: mejoramiento de las capacidades cognitivas.
Técnicas:
Una exposición a libros apropiados para
la edad, juguetes y música es muy importante,
aunque parezca que la niña no le presta
atención o realice respuestas apropiadas.
Podría tomarle varios minutos el procesar
la información y responder, e incluso cuando
lo haga puede ser de una manera poco convencional.
Siempre es importante dejar el tiempo suficiente
para la toma de información y suficiente
espacio para que responda de forma muy personal.
Fluctuaciones en su habilidad motora, período
de atención y conducta pueden ser observados
durante cortos períodos de tiempo.
Es necesario proveer ambientes y situaciones que
sean fuertemente motivantes, lo que hará
que le sea más fácil mostrar lo
que sabe y conducir a un mayor éxito y
satisfacción.
Las niñas con SR pueden ser observadas
tanto en salones especiales como completamente
"integradas" a la escuela regular. El
objetivo de la educación debe ser el proveer
a la niña el programa más estimulante
posible en el ambiente menos restrictivo, tomando
en cuenta las necesidades especiales de la niña.
La discapacidad física hace difícil
el uso de técnicas psicopedagógicas
convencionales.
La ataxia, apraxia y pérdida el uso de
las manos impide el desarrollo de habilidades
de escritura.
Es importante utilizar uno de los mecanismos de
comunicación más preciosos con esta
niñas, la mirada, su contacto visual sirve
para mostrar sus necesidades, intereses y aún
sus emociones.
En la actualidad se usan punteros láser,
computadoras dirigidas por el contacto visual
a los elementos mostrados en las pantallas, tablero
de comunicación facilitada con punteros
visuales etc.
VI.-Tratamiento con Musicoterapia:
Objetivo: modo alternativo de contacto.
Se ha encontrado que las niñas con SR
muestran mayor receptividad a los elementos de
la música por lo que se convierte en un
elemento importante para llegar a estas niñas.
El uso de la musicoterapia como modo alternativo
de comunicación, de contacto, resulta en
una mejoría del aislamiento en estas niñas.
El Dr. Rett (1966) hipotetizó que esta
receptividad de las niñas Rett a la música
se deba a la conservación de las zonas
primitivas del cerebro que responden a la música.
VII.-Tratamiento con Hidroterapia y Caballos.
Objetivo: mejorar el balance, relajación
y actividad que disfrutan.
Técnica: no existe una técnica
propia de la terapia con caballos más que
montarse con ellas y supervisar la actividad,
tratando de dejar que las correcciones posturales
las realicen ellas mismas con un mínimo
de ayuda.
En cuanto a la hidroterapia puede ser un complemento
de la actividad fisioterapéutica o como
mera diversión.
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