por
: María Valeria Isaac García
Terapeuta Ocupacional U de Chile. Especialización
Clínica en Integración Sensorial
University Southern California. Certificada
en el SIPT por WPS California. Agosto 2010
“¿Por qué mi hijo Felipe
demora tanto en hacer sus tareas escolares? Sobre
todo cuando necesita copiar algo de sus libros.
¿Por qué siempre tiene sus cosas
tan desordenadas? La profesora me dice que es
un niño brillante, pero no entiende por
qué a Felipe le cuesta tanto la lectura.
Para los deportes no está tan mal, pero
aún no logra aprender a andar en bicicleta.
¿Por qué me da la impresión
de que siempre anda perdido en el espacio?”
“¿Por qué veo que mi hija
Camila esta constantemente perdiendo el equilibrio
y chocando con las cosas? En las mañanas
cuesta un mundo que se levante de la cama para
ir al colegio, más todavía si pretendemos
que se logre vestir sola. Siempre esta fatigada
y sin ánimo de hacer cosas. Pero al mismo
tiempo no logra quedarse quieta y tranquila un
segundo, siempre moviendo sus piernas o manos
cuando esta sentada.”
“¿Por qué mi hija Teresa
no juega con sus compañeros en el colegio?
Evita todo tipo de actividades como pintar y dibujar,
cuando los demás niños lo disfrutan
tanto. ¿Por qué me parece que es
tan torpe en sus movimientos? La veo tropezarse
y chocar con la gente. Necesita de mucha ayuda
para vestirse, ni siquiera hace el intento de
abrocharse los botones.”
“¿Por qué mi hijo Juan se
comporta tan difícil en casa? El pediatra
me dice que no ve ningún problema, pero
en la casa lo veo hacer pataletas por todo. Las
cosas mas mínimas parecen irritarlo tanto.
Siento que no es un niño feliz. Evita salir
a jugar al patio y ensuciarse las manos. En el
jardín, le molesta que sus compañeros
se le acerquen. Las horas de comida son una tortura,
¿Por qué mi hijo quiere comer todos
los días lo mismo?
No
eres el único…
¿
QUE ES LA INTEGRACION SENSORIAL ?
Para comprender que es la integración
sensorial, primero debemos conocer los diferentes
sentidos de nuestro cuerpo. Se nos ha ensenado
acerca de 5 sentidos existentes en nuestro organismo
(visión, audición, gusto,
olfato y tacto), pero en realidad a estos
se le suman otros 2 sentidos de gran importancia
para nuestra capacidad de adaptación y
funcionamiento en el mundo. Uno de ellos es el
sentido de la propiocepcion,
el cual nos proporciona información acerca
de la posición de las diferentes partes
del cuerpo a través de receptores en los
músculos, tendones y ligamentos. El otro
es el sentido vestibular, el
cual tiene diversas funciones. Este sentido nos
permite mantener nuestro equilibrio y postura,
coordinar el uso de ambos lados del cuerpo, así
como también coordinar funciones óculo-motoras
(movimientos de ojo y mano).
Nuestros sentidos nos proporcionan información
acerca de las condiciones de nuestro ambiente
y de nuestro propio cuerpo. Nuestro cerebro recibe
información desde todos nuestros sentidos
simultáneamente. Incontables pedazos de
información sensorial entran al cerebro
en cada momento. El cerebro debe procesar toda
esta información sensorial, seleccionando
lo relevante para generar respuestas apropiadas
a una situación específica. El cerebro
debe organizar todas estas sensaciones para que
una persona pueda comportarse, moverse y aprender
de manera fluida.
En resumidas cuentas, se puede decir que la integración
sensorial “es la organización de
sensaciones para su uso” (Jean Ayres, 1979).
El cerebro es el que “integra,” es
decir, localiza, reparte y ordena sensaciones.
Cuando estas sensaciones fluyen de manera organizada
o integrada, el cerebro puede utilizar esta “información
sensorial” para formar percepciones, comportamiento
y aprendizaje. Podemos entender qué sucede
a nuestro alrededor, qué necesitamos hacer
y cómo planeamos estas acciones, para responder
a las demandas ambientales. Nuestro cuerpo responde
con acciones, y esto genera un feedback que vuelve
a entrar por nuestros sentidos hacia el cerebro,
creando la posibilidad de aprendizaje.
Para comprender que es la integración
sensorial, primero debemos conocer los diferentes
sentidos de nuestro cuerpo. Se nos ha ensenado
acerca de 5 sentidos existentes en nuestro organismo
(visión, audición, gusto, olfato
y tacto), pero en realidad a estos se le suman
otros 2 sentidos de gran importancia para nuestra
capacidad de adaptación y funcionamiento
en el mundo. Uno de ellos es el sentido de la
propiocepcion, el cual nos proporciona información
acerca de la posición de las diferentes
partes del cuerpo a través de receptores
en los músculos, tendones y ligamentos.
El otro es el sentido vestibular, el cual tiene
diversas funciones. Este sentido nos permite mantener
nuestro equilibrio y postura, coordinar el uso
de ambos lados del cuerpo, así como también
coordinar funciones óculo-motoras (movimientos
de ojo y mano).
Nuestros sentidos nos proporcionan información
acerca de las condiciones de nuestro ambiente
y de nuestro propio cuerpo. Nuestro cerebro recibe
información desde todos nuestros sentidos
simultáneamente. Incontables pedazos de
información sensorial entran al cerebro
en cada momento. El cerebro debe procesar toda
esta información sensorial, seleccionando
lo relevante para generar respuestas apropiadas
a una situación específica. El cerebro
debe organizar todas estas sensaciones para que
una persona pueda comportarse, moverse y aprender
de manera fluida.
En resumidas cuentas, se puede decir que la integración
sensorial “es la organización de
sensaciones para su uso” (Jean Ayres, 1979).
El cerebro es el que “integra,” es
decir, localiza, reparte y ordena sensaciones.
Cuando estas sensaciones fluyen de manera organizada
o integrada, el cerebro puede utilizar esta “información
sensorial” para formar percepciones, comportamiento
y aprendizaje. Podemos entender qué sucede
a nuestro alrededor, qué necesitamos hacer
y cómo planeamos estas acciones, para responder
a las demandas ambientales. Nuestro cuerpo responde
con acciones, y esto genera un feedback que vuelve
a entrar por nuestros sentidos hacia el cerebro,
creando la posibilidad de aprendizaje.
¿
QUE ES UNA DISFUNCION EN INTEGRACION SENSORIAL
?
La disfunción en integración sensorial
está relacionada a la forma en la que el
sistema nervioso procesa la información
sensorial. Una disfunción en procesos de
integración sensorial significa que el
cerebro no está procesando la información
sensorial (del ambiente y del propio cuerpo) en
forma precisa y ordenada.
Cuando esta información sensorial le llega
al niño de una manera confusa, sobre-estimulante,
o distorsionada, es difícil poner atención,
aprender y ejecutar acciones con cierto grado
de habilidad. El niño con dificultades
de integración sensorial se frustra fácilmente
al realizar tareas simples y cotidianas. Si el
cerebro integra sensaciones pobremente, habrá
mas esfuerzo y dificultad en realizar actividades,
y menos éxito y satisfacción.
Ya que aprendemos y adquirimos experiencia acerca
del mundo a través de nuestros sentidos,
al haber problemas de integración sensorial,
un niño no será capaz de procesar
apropiadamente esta información proveniente
de los sentidos, presentando como consecuencia
dificultades en el aprendizaje. Trastornos de
procesos de integración sensorial, provocan
disminución en la capacidad de atención
y concentración, problemas de planeamiento
motor y coordinación corporal, dificultad
para seguir instrucciones, problemas para
mantener posturas y permanecer sentados en una
silla, baja autoestima y disminución en
las interacciones sociales con sus pares. Interfiriendo
en el desarrollo adecuado de ciertas habilidades.
La disfunción en integración sensorial
se da de manera muy distinta en los diferentes
niños. No todos los niños con trastornos
en integración sensorial presentan los
mismos patrones de comportamiento y problemas.
Además, muchas veces los problemas de integración
sensorial co-existen junto a otros diagnósticos.
Es importante diferenciar las dificultades que
se deben a trastornos de integración sensorial
a las que son provocadas por otras condiciones
médicas o educacionales.
Cuando decimos que existe un trastorno de integración
sensorial, nos referimos a que existe una alteración
a nivel de cómo el cerebro procesa la información
sensorial. Los problemas de integración
sensorial no son como los problemas asociados
a un daño o trauma cerebral. En muchos
casos, las estructuras del cerebro están
intactas. El problema en los trastornos de integración
sensorial está en las conexiones entre
las diferentes partes del cerebro. Para poder
integrar y procesar información, las diferentes
partes del cerebro deben poder comunicarse de
manera automática y fluida, para que los
mensajes viajen rápido, claros y completos.
Si esto no ocurre, vemos en el niño dificultades
para adaptarse a cambios en el medio ambiente,
torpeza en los movimientos, déficit en
la atención y concentración, trastornos
del aprendizaje, etc.
Los niños con disfunción en integración
sensorial necesitarán de una intervención
que les ofrezca recurridas oportunidades para
vivir experiencias sensoriales que ayudarán
a sus sistemas nerviosos a interpretar información
de forma más eficiente.
¿ CUALES SON LOS SIGNOS
DE UNA DISFUNCION EN INTEGRACION SENSORIAL ?
EXTREMA
SENSIBILIDAD A CIERTOS ESTÍMULOS
Y SENSACIONES
El niño tiende a evitar y protegerse
de sensaciones tactiles que no perturban a los
demás niños de su edad. Muestra
un gran disgusto por sensaciones tales como
pegajosas, húmedas, arenosas, incluso
el contacto con otros niños. También
presenta reacciones adversas a sensaciones tactiles
durante el cambio de ropa (ciertas texturas
de ropa o las etiquetas le molestan) y durante
el lavado de mano y de cara.
Inusual temor al movimiento y a la altura
que no se presenta en otros niños de
su edad. Extremo temor y ansiedad a estar elevados
del suelo, que se evidencia al no querer subirse
a los ascensores, columpios, resbalines, etc.
Extrema sensibilidad a sonidos en el ambiente.
A veces el niño no es capaz de poner
atención en clases debido a un déficit
en la capacidad de filtrar sonidos ambientales,
y se distrae fácilmente de lo que dice
el profesor.
También puede presentar extrema sensibilidad
a ciertos olores, gustos o formas luminosas,
cubriéndose los ojos con las luces, o
haciendo arcadas con los olores.
BÚSQUEDA
EXCESIVA DE SENSACIONES Y ESTÍMULOS
Constante búsqueda de movimiento. Incluso
a veces pareciera no marearse con movimientos
rotatorios excesivos.
Necesidad constante de experimentar sensaciones
de tacto y propiocepción, se apoya y
empuja con el cuerpo a otros niños, y
parece no notar sensaciones típicamente
dolorosas.
DIFICULTAD
EN PLANEAR Y EJECUTAR ACCIONES MOTORAS
El niño se muestra torpe motrizmente,
a veces chocando con muebles u otros niños.
Debido a esta torpeza y dificultad en la
ejecución de movimientos, el niño
se aparta de participar en juegos motores con
sus pares.
Presenta dificultades en planificar secuencias
de movimientos o acciones para lograr sus objetivos
(por ejemplo: al ponerse el delantal, o trepar
estructuras de juego en el patio).
Como le resulta difícil innovar y
planificar en juegos nuevos, tiende a seleccionar
los mismos juegos todos los días.
DIFICULTAD
EN LA MANTENCIÓN DE POSTURAS Y COORDINACIÓN
DE AMBOS LADOS DEL CUERPO
Le resulta difícil al niño mantener
una postura adecuada en la silla durante las
clases, tendiendo a “desplomarse”
y apoyarse sobre el banco.
El niño muestra gran dificultad en
coordinar movimientos corporales. Le resulta
difícil coordinar ambos lados del cuerpo
durante actividades bilaterales (por ejemplo:
andar en bicicleta, amarrarse los zapatos, recortar
con tijeras tomando el papel con la otra mano).
Fácilmente el niño pierde el
equilibrio.
Demuestra confusión en la orientación
viso-espacial.
POBREZA
EN LA DISCRIMINACIÓN DE LOS DIFERENTES
ESTÍMULOS
Le resulta difícil al niño ejecutar
actividades de motricidad fina que requieren
discriminación tactil y precisión
en los movimientos (por ejemplo: abrochar botones,
manipular objetos muy pequeños, tomar
correctamente el lápiz).
El niño no discrimina el nivel de
presión que debe aplicar sobre el lápiz
para escribir (aplica mucha presión o
muy poca), al igual que cuánta presión
o fuerza debe aplicar al manipular otros objetos
(tiende a romper las cosas fácilmente).
Presenta dificultad en diferenciar sonidos.
¿
CUAL ES EL TRATAMIENTO PARA LOS TRASTORNOS EN
INTEGRACION SENSORIAL ?
Si existen sospechas de una disfunción
en integración sensorial en un niño,
éste debe ser referido a un especialista
en el área para ser evaluado. La mayoría
de las veces este especialista será un
terapeuta ocupacional; sin embargo, existen algunos
kinesiólogos y fonoaudiólogos que
también se han entrenado en esta área.
El terapeuta reunirá información
desde diversas formas de evaluación. Obtendrá
importante información cualitativa observando
al niño durante diferentes actividades;
cómo responde a los estímulos y
demandas ambientales, y cómo se desempeña
en sus habilidades motoras. Luego complementará
sus observaciones con tests específicos
para medir alteraciones en funciones sensorio-integrativas.
Las evaluaciones se acompañan de entrevistas
a los padres y cuestionarios para reunir toda
aquella información significativa para
completar la evaluación. Luego el terapeuta
podrá determinar si existe un problema
y que tipo de intervención sería
la más apropiada.
El terapeuta utilizará la información
recolectada a través de las evaluaciones
para determinar cuáles son las áreas
de mayor habilidad y destreza en el niño,
y cuales presentan mayor desafío.
El terapeuta también hará recomendaciones
acerca de la necesidad de tratamiento y qué
tipo de intervención sería la más
beneficiosa para el niño. Además
ofrecerá sugerencias de diferentes actividades
para apoyar el tratamiento, y estrategias a ser
incorporadas en la casa.
Es favorable pesquisar estos trastornos a la
más temprana edad posible. El desarrollo
y funcionamiento del sistema nervioso a temprana
edad posee características de plasticidad,
es decir, el cerebro es más moldeable y
por lo tanto puede ser influenciado de forma más
significativa. La terapia dirigida a mejorar funciones
básicas en el sistema nervioso es posible
debido a esta característica de plasticidad
cerebral.
No existe un protocolo previamente establecido
y descrito para la terapia dirigida a tratar funciones
de integración sensorial. Los terapeutas
que dominan conocimientos en el área crean
un programa único y especifico para cada
niño. Seleccionando aquellas actividades
que mejor puedan proporcionarle las experiencias
sensoriales necesarias para progresar en su tratamiento.
Un niño que disfruta lo que esta haciendo
estará mas motivado y persistirá
durante momentos de mayor desafió durante
la terapia. Un ambiente de juego es la principal
característica de este tipo de terapia.
¿
QUE PUEDEN HACER LOS PADRES ?
Lo primero es informarse lo más posible
acerca de la disfunción en integración
sensorial para así ser capaces de asistir
mejor al niño en todas las áreas.
Cuando los padres se interesan en este tipo de
problemas, y se preocupan de preguntar y averiguar
acerca de la integración sensorial, ya
han dado el paso más grande hacia delante
para una intervención exitosa. Padres bien
informados son capaces de reconocer cómo
el niño aprende, y cómo la Disfunción
en Integración Sensorial los afecta en
su comportamiento, desarrollo de habilidades e
interacciones sociales.
Aparte de entender y apoyar a los hijos durante
el proceso de terapia, es importante que los padres
sean capaces de comprometerse a mantener una consistencia
en el tratamiento, es decir, llevar al niño
a todas sus sesiones. Este tipo de tratamiento
generalmente requiere de varias sesiones ya que
los objetivos son a largo plazo. Consistencia
en la terapia es un elemento clave para ver resultados.
Establecer una buena comunicación con el
terapeuta es fundamental para progresar en la
terapia. Cuando los padres y terapeutas trabajan
en equipo ambos generan nuevas perspectivas hacia
el funcionamiento del niño, lo cual conlleva
a un mejor entendimiento y a una intervención
más efectiva.
Es importante también que los padres sepan
identificar y potenciar las fortalezas del niño,
procurando siempre que la posible existencia de
dificultades en otras áreas de funcionamiento
no interfieran con los demás procesos del
desarrollo necesarios para alcanzar una vida productiva
y satisfactoria (inteligencia, personalidad, temperamento
y autoestima).
Martín
de Zamora 4602 Las Condes - Santiago - Chile Fonos 206.06.72 -
228.49.76 Fax 207.18.92 ceril@ceril.net